El contrato psicológico se genera desde la fase de reclutamiento y selección. Se basa en expectativas de una parte sobre la otra y en creencias acerca de la relación laboral. No está escrito pero cuando alguna parte lo rompe, el trabajador y la empresa se resienten.

El día 7, tuvimos la oportunidad para hablar de ello en la Confederación de Empresarios de Coruña y de aprender más sobre absentismo gracias a Egarsat. ¡Gracias por la invitación!

 

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