Grafologia

Nadia Peláez  ha desarrollado su trabajo en la psicología clínica y en la psicoterapia  paralelamente a su ejercicio como Grafóloga y Perito Calígrafo en Tribunales y Juzgados durante dieciocho años, es Secretaria de la Asociación Galega de Peritos Calígrafos y Miembro de la Asociación Grafopsicológica de España

Diplomada en PERICIA CALIGRÁFICA por la Asociación Grafopsicológica de España adscrita al Código Deontológico Europeo, en GRAFOLOGÍA por el Instituto Español de Grafología (Sociedad Española de Grafología) y en el Ciclo de Especialidades de Grafología: Selección de Personal, Compaginación de Caracteres en la Pareja, Grafoterapia, Grafopatología y Grafología Infantil por el Instituto Español de Grafología (Sociedad Española de Grafología).

PUBLICACIONES

1997: Colaboración en el estudio sobre once manuscritos de Miguel de Cervantes citado en el libro “Cervantes en Sanabria. Ruta de Don Quijote de La Mancha”. (Autor: Leandro Rodríguez. Ed. Diputación Provincial de Zamora 1999).

2004: Autora del artículo “Anónimos Quirográficos” publicado en la Revista de Grafología y Ciencias Humanas “Gramma” editada por La Asociación Grafopsicológica de España.

2008: Colaboración en el estudio de firmas sobre personajes recogidos en  la novela histórica “Héroes en el Olvido”. José María Peláez Valle Ed. Beta II Milenio, 2008.

2010: Autora del estudio grafológico del general Mariano Álvarez de Castro. Segura García, Germán y otros. Álvarez de Castro y su tiempo. Ed. Ministerio de Defensa, 2010.

LA GRAFOLOGÍA Y SUS APLICACIONES

La grafología es una disciplina basada en los principios de la psicología y la expresión. Ya el estudio de la escritura como el reflejo del carácter se atribuye en sus inicios a algunos autores antiguos como Aristóteles y el primer tratado de grafología se publica en Italia en el siglo XVII.

El análisis grafológico es un test muy exhaustivo y eficaz en la exploración del carácter, en estudios biográficos y de autoconocimiento, También se ha convertido, en un importante medio de estudio en selección de personal en muchos países, no se trata de un test sencillo de personalidad, sino de su investigación profunda.

Los gestos constituyen un lenguaje universal que todo el mundo conoce. No es preciso conocer un idioma para advertir si charlan amigablemente o si discuten con pasión o con cólera. Nadie puede confundir los gestos de amor con los de odio, ni un gesto agresivo con otro amistoso.. Nuestras tendencias, deseos y necesidades son relativamente fáciles de reconocer  a través de nuestros gestos, especialmente cuando se trata de gestos gráficos, más difíciles de disimular que nuestros gestos corporales, precisamente debido al hecho de que quedan trazados en el papel y se pueden cotejar.

La escritura es como un encefalograma natural en el que quedan registrados los distintos cambios de onda, las frecuencias, la dirección, la intensidad, la forma y muchos otros aspectos directamente medibles, las diversas manifestaciones de nuestras fuerzas psíquicas, de nuestras actitudes, de nuestro temperamento, carácter y personalidad.

El acto de escribir aunque mecánico, es muy complejo por los elementos que intervienen en la formación y ejecución de la escritura. Influyen muchas cosas en el acto de escribir. Desde los órganos visuales. Los órganos a través de los cuales llegan las órdenes a la mano, el cerebro, la médula, el hombro, el brazo, el codo, la muñeca, la mano y los dedos. Y no olvidemos los huesos, los músculos, los tendones, los nervios….Influencias que pueden producirse en la transmisión de la orden cerebral hasta su ejecución y las interferencias somáticas y mentales que pueden advertirse en estos movimientos escriturales. La escritura obedece a un proceso neuromuscular. Para producir en el papel un movimiento de arriba a abajo es preciso que los músculos y gestos de la mano ejecuten un gesto de flexión o de extensión.

También podemos heredar de nuestros antecesores rasgos gráficos como el color del pelo o los ojos, la forma de la nariz, o el genio disparado.. Y es curioso que también influye en la escritura nuestro propio estilo personal, nuestro carácter y nuestros deseos.

A través del análisis de la escritura de una persona, única e inimitable podemos ver sus aspectos intelectuales, de carácter y de comportamiento. Nuestra escritura va evolucionando con nosotros y se puede decir que todo lo que nos acompaña o rodea influye en nuestra escritura.