-Es muy peligroso, es horrible, no puedo soportarlo.

-Me está dando un ataque al corazón. Me voy a ahogar, me voy a desmayar, me voy a volver loco/a.

-Me pondré muy nervioso, lo notarán, haré el ridículo.

Podemos hablar de fobia cuando hay una sensación de miedo intenso ante estímulos más o menos específicos que provocan reacciones de ansiedad y evitación que no están justificadas por el peligro real.

En la fobia específica, el miedo se produce en respuesta a objetos o situaciones específicas.

En la agorafobia, existe un aislamiento o evitación de situaciones públicas que puede cursar o no con ataques de pánico.

La fobia social se da cuando hay un temor excesivo a situaciones sociales en las que uno se expone a personas desconocidas o a la evaluación y juicio de los demás.

Con un programa terapéutico adaptado a cada persona, y aplicando las técnicas necesarias, se trata de conseguir manejar los miedos que suponen un problema en nuestras vidas.