Ansiedad (2)

La ansiedad forma parte de nuestra vida. Si careciésemos totalmente de ella no haríamos ningún esfuerzo para alcanzar nuestras metas. Sin embargo, el estado de ansiedad es una reacción emocional con sentimientos de tensión, preocupación y  nerviosismo que se manifiesta en sudoración, dilatación pupilar, temblor, aceleración cardíaca o palpitaciones. El pensamiento de anticipación de peligro es el componente fundamental de la ansiedad aunque no seamos conscientes de ello.

La ansiedad, cuando rebasa ciertos niveles que nos hacen imposible controlarla, puede y deber ser tratada con el fin de conseguir la estabilidad y el equilibrio psíquico. Es necesario acudir al psicólogo cuando tenemos la sensación continuada de estar en una alerta permanente esperando que suceda algo, que no sabemos bien qué es, y que anticipamos que ha de ser algo negativo para nosotros, cuando tenemos problemas para dormir porque la inquietud no nos permite conciliar un sueño de calidad, cuando sentimos nauseas, mareos, temblores o palpitaciones que no se justifican por ninguna enfermedad o trastorno físico, o cuando experimentamos sensaciones de nerviosismo, desasosiego e impaciencia que se prolongan en el tiempo y que perturban nuestro día a día.

Mediante las técnicas de afrontamiento de la ansiedad, es posible realizar cambios en nuestros pensamientos y en nuestros actos para sentirnos mejor. Te ayudamos a aprender estrategias que te permitan manejar la ansiedad y mejorar tu calidad de vida.